Dos platos de arroz con pollo y curry como el que comimos en la primera cita en Guidone. Dos copas con el cabernet sauvignon de Roble Viejo que religiosamente compramos para cada aniversario desde hace cuarenta años. Una caja de Ferrero Rocher como los que te regalé en el parto de cada uno de nuestros hijos. Sentado en la vereda, prendo un cigarrillo Camel de los que compro desde los doce años, esperando que vuelvas a casa para celebrar otro año juntos.